Desde ayer rige la medida del Gobierno Nacional, anunciada como un beneficio para los consumidores, y como un paso hacia la libre competencia.

Según la normativa, se podría adquirir un Iphone hasta por un 30% menos. Cabe recordar que la medida sólo impacta sobre el precio de los dispositivos importados, no en los que se producen en Tierra del Fuego. Pero la mayoría de los celulares del mercado se producen en Argentina.

El cambio impositivo grava a los celulares que se importan desde ayer, y no a los que ya se importaron antes de esa fecha, por lo que no afecta a los stocks de las empresas.

Según el periodista especialista en tecnología Federico Ini, sólo un tercio de los celulares que ingresan a la Argentina de manera informal no van a bajar de precio porque no pagan aranceles.

“Muchas marcas ya bajaron precios para competir, a costa de los márgenes de ganancias de las empresas, este alivio impositivo quizás sea usado para acomodar las finanzas de las empresas y no se traduzca en una baja de precios”, explicó Ini.

Además, la suba de los precios de productos tecnológicos también se da por un elemento fundamental para su composición: las memorias.

“Las empresas las compran para sus centros de datos y nos las liberan para las empresas que producen celulares, y la escases genera un aumento de precios”, completó Ini.