Así lo afirmó el referente del sector pyme Leo Bilansky, quien anunció que este jueves 20 de agosto, cámaras empresarias del sector pyme se movilizarán por tercera vez hacia la sede de Gobierno. Denuncian la falta de interlocución oficial y la complicidad de las grandes entidades patronales frente al desplome económico.
La movilización marca la tercera acción de este tipo en los últimos años: una realizada durante la gestión de Alberto Fernández y dos bajo la actual administración de Javier Milei.
“En 2024 transmitimos que en los primeros seis meses de gobierno habían cerrado 1.000 pymes. Dos años después, tenemos que ir a decirle que ya son 30.000 las pymes cerradas”, advirtió Leo Bilansky, referente del sector, por FM La Isla.
Bilansky expuso la fuerte complicidad del entramado corporativo tradicional y la aparición de “entidades fantasma” que validaron el rumbo oficial al inicio de la gestión.
Denunció que tanto las corporaciones como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC) acompañaron las promesas de desregulación y la reforma laboral bajo la consigna del “país de la libertad”.
Ante la reciente caída del 2,5% en las ventas del Día del Niño, Bilansky cuestionó a la CAME y aseguró que “ya no sabe cómo dibujar los números de las estadísticas” para evitar una confrontación directa con el Ejecutivo.
“Acompañaron la reforma laboral y ahora tienen trabajadores pobres y endeudados”, agregó, y afirmó que actualmente no existen funcionarios públicos que atiendan las demandas o reciban a las entidades representativas de las pymes.
“Todo el sistema político de la Argentina, de una u otra manera, levantó la mano para que se destruyan estas empresas”, concluyó.



