Así lo afirmó quien fuera Director de Manejo de Fuego provincial, el ingeniero Néstor Urquía.
A raíz de los devastadores incendios forestales que tuvieron lugar en Chubut, el ingeniero Urquía fue consultado sobre la situación del manejo del fuego en Tierra del Fuego, y afirmó que “debía ir creciendo en función de los riesgos que también iban creciendo”.
Según Urquía, hay un indicativo de dos factores que fueron cambiando: “El clima se fue haciendo más propicio para incendios, y otra, la circulación de gente”, dijo el ingeniero por Radio Provincia.
“El manejo de fuego provincial ha quedado estancando”, sostuvo.
Y relató que, cuando formaba parte de las brigadas, y comenzaron a generar prohibiciones de encender fuego en ciertos lugares, “mucha gente local se enojó con nosotros, todos decían que tenían cuidado, pero lo que cambio tal vez no sean ellos, sino el clima, y lo que antes no producía un incendio hoy lo produce, hay gente que ha tomado conciencia, la propia sociedad es la que tiene que estar controlando y denunciando, pero el sistema de la provincia tiene que estar mucho más aceitado de lo que está”.
Y alertó que “la falta de incendios hace que se enfríe todo y la administración se olvide de un sistema que hay que enriquecerlo todos los años, hubo $4000 millones destinados a incendios forestales, pero no están volcados, tal vez me falta información, pero tendrían que haber generado una infraestructura adaptada”.
“Las brigadas están en el mismo edificio improvisado, con vehículos rotos, están saliendo en estas camionetas utilitarias, me da mucha pena”, aseguró.
“Tendría que ser un sistema eficiente, chico, muy preparado con la cantidad de personas suficientes para evitar que crezca el fuego”, concluyó.



