La Escuela N° 34 atraviesa una situación crítica que ha llevado a su cuerpo docente a iniciar medidas de fuerza. Desde hace días la institución se encuentra en asamblea permanente ante la falta de respuestas de las autoridades educativas a un reclamo que data del año pasado: la designación de 11 parejas pedagógicas necesarias para garantizar la inclusión y la seguridad dentro de las aulas.
Brenda, docente del establecimiento, explicó por Radio Provincia que la escuela cuenta con una matrícula que incluye numerosos proyectos de inclusión, lo que requiere, por normativa y necesidad pedagógica, la presencia de dos docentes por salón.
“Estamos tapando muchos agujeros por fallas del sistema educativo”, señaló la docente, y explicó que, al finalizar el ciclo lectivo anterior, el equipo directivo entregó un relevamiento detallado de los informes de cada aula que justifican este recurso. Sin embargo, las soluciones no llegan.
La falta de personal no es solo una cuestión de calidad educativa, sino de seguridad física. La comunidad aún recuerda con dolor un accidente ocurrido hace dos años, provocado directamente por no contar con la cantidad de docentes requerida por cantidad de estudiantes.
A pesar de que la escuela enfrenta problemas de infraestructura de larga data —como una caldera en el patio que no funciona hace tres años—, los docentes han decidido priorizar el recurso humano. “Ni siquiera estamos reclamando lo edilicio o lo salarial ahora; necesitamos poder sentarnos con cada uno de los chicos. Para acompañar las diversidades del aula, una sola persona no alcanza”, advirtió Brenda.
Por el momento, la comunidad educativa de la Escuela 34 permanece a la espera de que funcionarios se acerquen a dialogar. “Lamentablemente no estamos teniendo los resultados que hacen falta”, concluyó la docente.



