El juez Raúl Sahade relató los hechos que ocurrieron durante la trágica mañana del martes en una vivienda de calle Forgacs, Río Grande, cuyo desenlace fue la muerte de Pablo Orellano, de 46 años.

Por FM Del Pueblo, Sahade explicó que “en base al resultado de la autopsia nos encontramos con que la conducta del imputado (Jonas Villalobos) no configuraba la figura típica del homicidio, la causa de muerte obedeció a una cardiopatía previa que padecía el occiso (Orellano)”.

Según el juez, “tanto el imputado como el occiso tenían heridas cortantes, el tema fue que el occiso con su pareja, habían estado consumiendo en horas tempranas de ese día y comienza una discusión entre ellos, el hijo de esta persona, Jonás Gómez Villalobos toma intervención para defender a su madre, el trataba de separarlos, de agarrarlo a Orellana, en ese forcejeo se rompe un vaso y una de las partes es tomado por la víctima, y forcejeando, suponemos que tanto uno como el otro recibe heridas”.

“Al arribar personal policial Orellano es reducido por el personal, en un estado de exaltación, a la media hora de estar ahí, yo arribo al lugar, Pablo Orellano se desvanece, lo suben a la ambulancia y comienzan acciones de RCP, no logrando traerlo de vuelta”, agregó Sahade.

Y afirmó que “estaban consumiendo crack, aproximadamente desde la 1 hasta las 8 de la mañana”.

“Orellano ya padecía una cardiopatía, yo estuve en el lugar, la ventana tenía un vidrio roto, pero viejo, la señora sale por la ventana, mientras el hijo lo tenía sujetado a la víctima, ella no podía abrir la puerta y se tira por la ventana, Orellano sale también por la ventana para agredirla, en todo momento Orellano quiso agredir a la mujer, ni Orellano atacó a Villalobos, solamente forcejearon, al salir Orellano se lo detuvo, la policía actuó rápido, fue ella quien llamó a la policía”, relató el juez.

“Es por esto que rechazo el requerimiento fiscal y dejo sin efecto la indagatoria, ordeno la inmediata libertad de Villalobos”, concluyó.