MZL Deportes.- Se fue una nueva edición de la Copa. Un nuevo capítulo cerrado para el Futsal AFA en la ciudad madre del deporte sobre la 40×20. Camioneros gritó campeón al derrotar a Mercantil en el partido decisivo y marcó así una nueva página a fuego en su historia y en un año que lo sostiene, tal vez pase lo que pase de aquí a diciembre, como el mejor de todos.

La noche de domingo invitaba a colmar la cancha, la nieve que, habiendo estado ausente durante casi todo el invierno, se hizo protagonista de la escena en estos días y era una excusa más para buscar refugio en una Casa del Deporte que tenía un calor especial.

La final de la Copa siempre es motivo de concurrencia, pero más aún cuando el choque principal tiene semejante expectativa de respaldo como el que Camioneros y Mercantil prometían protagonizar.

Las gradas llenas, la música, los protagonistas, la pelotita en el punto central y el pitido del juez principal para que la acción termine con las conjeturas previas y con los análisis que, cuando rueda la bola, quedan completamente obsoletos.

Camioneros inició la final sin necesariamente el protagonismo de las acciones. Al contrario, Mercantil mueve de tal manera el balón cuando se lo permiten, que es difícil quitarle se protagonismo y esa fluidez. Pero el Camión de Moreno no necesita de la tenencia ni de la vistosidad para ser un rival temible o un justo campeón. Es que el Verde ejecutó una final de altísima eficacia y sobre todo de altísima intensidad y practicidad en facetas, tanto ofensivas como defensivas.

La final, a pocos minutos de empezar, y pese a manejar la bocha los dirigidos por Bonvehi, empezó a dar la sensación de que por cada hombre vestido de celeste habían dos y hasta tres de verde, corriendo, mordiendo y jugando.

De ese modo el Camión recuperaba con fiereza y ejecutaba transiciones veloces, cortas y directas en las cuales también daba la sensación de que llegaba a situación de gol con más gente que su rival. Así, dominando por cantidad, Camioneros abrió el marcador con un gol del inoxidable “Mono” Hidalgo, uno de los que entendió de punta a punta, cual era la forma correcta de jugar aquel duelo.

El desarrollo de la primera mitad no tuvo mayores cambios, aunque no vaya a creer que Mercantil no atacó o no tuvo lo suyo. Claro que sí. Lo tuvo. De la mano de González, siempre marcando el camino, de la claridad y la entrega de Silva o el pie preciso de Nicoliello, Mercantil construyó más de un motivo para llegar a una igualdad, pero le faltó tiza en los metros finales y, cuando la tuvo, se encontró con otro héroe como lo fue Italo Gómez bajo los tres palos.

Además, el gol de Mateo Casanova, golazo, desordenó un poco más la claridad de los Mercantiles que, a falta de pocos segundos para el cierre de la primera etapa, se quedaron con uno menos tras la expulsión del “Martillo” Girotti por doble amarilla luego de un cruce de palabras con el juez principal Cisterna.

El segundo tiempo no inició de manera normal, producto a la expulsión mencionada, ya que Mercantil arrancó con uno menos, 0-2 abajo, y sabiendo que un tercer golpe del Camión podrá ser el de knockout.

Sin embargo, el Merca se sostuvo. Con González, Nicoliello y Godoy en cancha, Mercantil superó el tiempo en inferioridad con éxito y se puso una vez más en la labor del posible descuento. Camioneros nunca aflojó, nunca dejó de sentir que un nuevo título estaba ahí, al alcance de la mano.

Pero ocurre que más allá del corazón, el cuerpo también habla, y el recambio del camión quizás no es el que hoy por hoy tiene Mercantil. Entonces, promediando los diez minutos del segundo capítulo, Mercantil olió sangre y fue.

Mordió a un Camioneros que lucía agotado y que ya no podía juntar pases, y ganó metros en ofensiva. Ahí, la figura de Gómez creció aún mes después de contener un par de veces lo que podría haber sido sin dudas el descuento.

Pero ese descuento de todos modos llegó. Camioneros se replegó demasiado, producto del cansancio, si, aunque también de un Mercantil decidido a descontar que fue arriando a su rival hasta que Grandis desde la derecha cruzó un buscapié rasante para que Corcho Pérez, uno de los históricos de este Mercantil, la mandé a abrazar la red y 1-2.

Parecía que los de Bonvehi llegaban al empate, además el 5 para cuatro 4 propuesto por los del CECU hundían aún más en un cajón defensivo a Camioneros y para ese momento la final pendía de un hilo.

Pero Moreno entendió al instante lo que ocurría y rápido de reflejos mando a la pista a aquellos jugadores que mejor viajan defensivamente con el balón, sabiendo que así como Mercantil podía igualar, un error de los de celeste sería quizás la sentencia y el título para los suyos.

Y así fue, así como un capricho del destino, como esas cosas que son imposibles de narrar. Nicoliello abanicó la bocha hacia su derecha y Casanova, si, otra vez Casanova, más atento que todos, anticipó el movimiento, recuperó el balón y sin dudar lo mando a abrazarse con un arco vacío para bajar el martillo de una final que será, seguramente, de las más recordadas de los últimos años.

No hubo mucho más después. Camioneros lo cerró ahí porque las piernas ya pesaban. Hidalgo y Schwarz, no hay que olvidarse del “Pela” que jugó una final infernal, sacaron todo y marcaron el camino. Espinoza y Mansilla fueron siempre un pulmón, al igual que Moreno. Y así Camioneros volvió a la gloria, otra vez en este año, esta vez bajando a un candidato de esos que no cualquiera baja. Esta vez para que no queden dudas de que Moreno y sus muchachos escriben la página más gloriosa de la historia del Camión en el Futsal.