Guillermo Worman es periodista de El Diario del Fin Del Mundo, en Ushuaia, uno de los tantos medios que viene denunciando los extraños hechos que comenzaron a suceder con la administración del puerto, que desde enero, luego de la intervención, lleva adelante la Agencia Nacional de Puertos y Navegaciones.
En forma reiterada, la prensa denunció la falta de información oficial sobre licitaciones, desvío de fondos, o lisa y llanamente, hechos cercanos a la corrupción, pero sin respuesta de la ANPYN, por una disposición de la justicia federal.
En relación a esto, hasta el foro de periodismo argentino ha expresado su preocupación por esta decisión del juzgado.
“Desde enero les informaron a los empresarios turísticos y operadores que las tasas debían pagárselas a una cuenta nacional, a partir de allí entramos a un agujero negro, nadie conoce quienes son los funcionarios, no hay un vocero, nadie da explicaciones, ni a los medios ni a los trabajadores, antes el puerto publicaba sus designaciones, rendía cuentas al tribunal de cuentas y a la legislatura, todo eso desapareció”, dijo Worman por FM Del Pueblo.
La denuncia de la prensa se suma a las constantes denuncias de los trabajadores de lo que era la Dirección Provincial de Puertos, que fueron sacados de sus puestos de trabajo, a los que no pueden volver. El puerto se convirtió en una entidad herméticamente cerrada. A todo.
“Es el organismo público que da superávit, todos los demás entes no dan ganancia, el puerto da 22.000 millones de pesos de rentabilidad al año”, advirtió el periodista.
Ahora existe un amparo presentado, pidiendo acceso a la información sobre los manejos de un ente supuestamente público, pero desde la Nación se le dice a la justicia de Ushuaia que “se reserve” la información.
“Nosotros no podemos entrar, puede entrar el abogado que tiene una clave, ahora estamos en ese trámite que inició FOPEA, una discusión jurídica por un lado y por otro una discusión ciudadana que tiene que ver con la información pública”, continuó Worman.
A esto se suma la contratación vía sospechosas licitaciones, de empresas para un supuesto “reacondicionamiento”, del puerto. “Si ellos no estuvieran contratando solo firmas de Buenos Aires… Todas las licitaciones las están ganando empresas de Buenos Aires y no las quieren mostrar”, resumió Worman.
Y denunció que “hicieron una licitación 14 veces más cara para limpiar azoteas y no hay azoteas en el puerto”.
“El juzgado federal de Ushuaia tiene una cuestión muy reticente, primero mandó todo a la corte a ver si es legal o no la intervención, después hay dos juicios que no avanzan y ya se cumplieron 8 meses de esto”, reiteró el periodista.
“El tribunal de cuentas les pidió que rindan información y les respondieron que no porque son un organismo nacional, es obsceno”, concluyó.



