Diego es un vecino de Río Grande, que luego de finalizado su contrato laboral, se unió a su hermano y amigos y creó el Chori Móvil, una particular propuesta gastronómica que reinventa la venta ambulante local.

La idea original surgió de su amigo Diego Martínez, pero fue el propio Diego quien se encargó del duro trabajo de reacondicionamiento, que incluyó retirar el motor del vehículo que se encontraba en un taller. “Ya había mucha gente que vendía choripán y tortillas, así que quisimos innovar”, explicó diego por FM Fuego. La gran ventaja del formato es su movilidad: el auto puede ser remolcado por una camioneta para trasladar el negocio a diferentes puntos estratégicos de la ciudad.

El “Chori Móvil” opera casi todos los días de 10:00 a 18:00 horas, ofreciendo los clásicos choripanes y panchos con una variedad de salsas para que cada cliente se sirva a gusto. A pesar de no utilizar redes sociales y depender exclusivamente del “boca en boca”, la respuesta de los vecinos y de sus familiares en el norte del país ha sido excelente. Para retribuir tanto cariño, el creador ya planea implementar sorteos de combos entre sus clientes habituales.