Aníbal Lazzaroni, especialista en cyber delitos, habló sobre el escalofriante caso del joven de 23 años, que se tomó un vuelo en Buenos Aires, y llegó a Ushuaia con el objetivo de raptar a una nena de 12 años, víctima del grooming.
El sujeto mantenía un vínculo con la menor, basado en la mentira y el chantaje, vía redes sociales.
Aníbal Lazzaroni reside en Ushuaia y es un especialista en Cyber delitos. Fue consultado sobre el caso y afirmó: “Evidenciamos lo que es el grooming, lo que a veces pasa no dentro de una institución, a veces en algunos lugares públicos, hoy se ve evidenciado por la magnitud de esto”.
“Esta persona venia teniendo conversaciones con ella, encontró su punto de vulnerabilidad y la intención era sacarla de la isla, esto sucede como delito en nuestra provincia”, agregó.
Según el especialista, en lo que va de la semana ya hubo cinco denuncias por grooming, en los que las víctimas son menores. En algunas de esas denuncias, relacionadas con niñas de 6 o 7 años “que tenían que intercambiar fotos de ellas a cambio de una moneda electrónica”, dijo Lazzaroni por FM Del Pueblo.
A lo que se suman “muchos chicos de género masculino de entre 15 y 18 años”.
“Hay un movimiento en el que ahora tenemos mucha vulnerabilidad sobre los chicos, que tendrían que conocer el problema y estar atentos, en el caso de esta nena de 12 años empieza una relación de afinidad, empiezan a chatear y se genera una relación donde la menor expresa sus vulnerabilidades y la persona espera el momento justo para captarla”, explicó.
Lazzaroni pidió “entender que la violencia digital está instalada y no hay política pública que esté trabajando en este tema”.
“La familia tiene que empezar a colocar los límites y el cuidado, esto es lo primero, en algún momento los fueguinos tenemos que darnos cuenta, ayer hablaba con un papá preocupado, con su hijo de 16, y tuve que ayudarlo para hacer la denuncia”, relató.
“La gente no cree que haya semejante estructura por detrás para captar a los chicos, antes hablábamos de esta cuestión del grooming para el abuso sexual, hoy en día tenemos el abuso sexual con corrupción de menores y mantener a ese menor produciendo imágenes para ser comercializados, hoy el fin no es la satisfacción sexual. El espíritu de la ley era combatir este abuso sexual, pero esa aguja se fue corriendo, mostrando un fin económico lucrativo con la imagen de los chicos”, concluyó.



