Así lo afirmó José Luis Hormaechea, personal técnico de la empresa Leolabs, que instaló un radar en Tolhuin para detectar residuos espaciales.

Esta semana se generó una polémica por la nacionalidad de la empresa. Si bien Leolabs tiene una sede en Irlanda, otra en California EEUU, y otra en Londres, la propietaria es Leolabs Inc. instalada en California, con un 5% de participación británica.

El senador Pablo Blanco, de Juntos x el Cambio, denunció que la empresa monitoreaba cielo argentino. La denuncia generó que el ministerio de Defensa de la Nación, preventivamente, suspenda el permiso temporal para la empresa, que lo acató.

Hormechea tiene más de 30 años de trabajo en la Estación Astronómica de Río Grande, fue docente, y ahora forma parte del equipo técnico de Leolabs para este proyecto.

“Este emprendimiento ha generado una polémica enhorabuena. Al final de todo, las polémicas arrojan algo positivo. Se comprende la preocupación”, dijo Hormaechea por FM Del Pueblo.

“Es un radar espacial, puedo afirmar que este radar no monitorea un centímetro cubico del espacio aéreo argentino. No detecta nada en el espacio aéreo argentino ni en su territorio. No opera sobre el territorio argentino, se trata de un radar espacial dedicado al ambiente de órbitas bajas”, explicó.

Según Hormaechea, el radar “monitorea arriba de los 200 km de altura, no puede controlar nada del espacio aéreo argentino. Las orbitas que transcurren entre 300 y 2000 m de altura sobre el suelo del planeta, es el segmento del espacio que más interés comercial tiene”.

“Cuando ponen un satélite en órbita, esta empresa de California vio este nicho y empezó a desarrollar un sistema compuesto de radares en distintos lugares del mundo, que monitorean y dan pronósticos a otras empresas que si al momento de lanzar el satélite o en la trayectoria no haya una nube de basura que pueda afectarlo. Esa información va a ser cada vez más demandada”, sostuvo.

“Ya se construyeron estos radares en nueva Zelanda, en América no hay muchas alternativas, o es Tierra del Fuego argentina o en la parte chilena, por la cobertura geográfica, tienen que ir lo más cerca del polo”, concluyó.