El Dr. Guillermo Deferrari, docente e investigador del CADIC-Conicet e integrante del proyecto “Perros sueltos cero”, detalló la compleja problemática de los canes asilvestrados y sueltos en la región.
Según el especialista, este es un problema de larga data compartido con el resto de la Patagonia, cuyo origen principal se encuentra en el descuido de los animales dentro de las zonas urbanas.
La presencia de perros sin control ha modificado las dinámicas rurales de la zona. Por FM Del Pueblo, Deferrari señaló que “ha llevado a cambiar de ganado de bovino a vacuno, por su mayor resistencia a los perros, lo que genera un impacto sobre la biodiversidad”.
El investigador enfatizó que la tenencia responsable va mucho más allá de alimentar al animal. “Implica tener un verdadero control”, afirmó, haciendo referencia a situaciones cotidianas donde los perros rompen bolsas de basura, muerden a peatones o corren vehículos.
Además, advirtió sobre la falta de registros oficiales. “Las personas no hacen denuncias ante las mordeduras y son registros que se pierden, y que pueden dar una idea de zonas más problemáticas, lo mismo con la parasitosis, el problema está en la transmisión de un perro a otro y a los humanos (…) Los perros dejan las bacterias en la materia fecal en las plazas, o en lugares donde se puede transmitir a los humanos”, dijo.
Para abordar esto, el CADIC trabaja actualmente en un mapeo de densidad canina y firmó un convenio con el Ministerio de Salud provincial y el Municipio de Ushuaia, para realizar un seguimiento estricto de la parasitosis en la ciudad.
“Seguimos incorporando perros, la gente sigue trayendo perros de afuera en vez de adoptar acá, son muchas las aristas a tratar”, concluyó.



