Se trata de una medida de fuerza nacional convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) que afectará a los organismos estatales y en especial al sector aeronáutico, ya que los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) confirmaron su adhesión al paro.
La medida, que incluye un cese de actividades durante la realización de asambleas informativas y protestas, podría generar demoras e incluso cancelaciones en algunos servicios aéreos a lo largo de toda la jornada.
La protesta se produce tras el fracaso de las negociaciones paritarias con el Gobierno nacional y se inscribe en un escenario más amplio de confrontación entre la administración de Javier Milei y los sindicatos estatales, en un contexto de ajuste fiscal, congelamiento salarial y reestructuración del Estado.
La medida de fuerza involucra principalmente a los controladores terrestres y trabajadores de ANAC. Desde el gremio explicaron que el conflicto salarial lleva meses sin resolverse y que el Gobierno “no tiene voluntad política” para destrabar la situación. Según ATE‑ANAC, la gestión nacional incumplió acuerdos previos, incluida la conciliación obligatoria, y avanzó con normativas que buscarían limitar el derecho a la protesta, incluso cuando el sindicato acató los plazos legales.



