Con la finalización del Programa Remediar anunciada por el Gobierno Nacional, más de 53.000 fueguinos que no cuentan con obra social ni prepaga quedan en una situación de vulnerabilidad extrema.
Según datos oficiales, la caída en la provisión ya era drástica: de los 143.652 tratamientos recibidos en 2023, la cifra se desplomó a menos de 43.000 previstos para este año, lo que representa un recorte superior al 50% en el acceso a fármacos básicos como antibióticos, broncodilatadores y anticonvulsivantes.
La preocupación principal radica en los centros de salud de zonas rurales e inhóspitas donde no existen farmacias comerciales. En estos puntos, el Remediar era la única vía para que una madre pudiera retirar el tratamiento completo —por ejemplo, para una neumonía infantil— sin costo y de forma inmediata.
La ministra de salud de la provincia Judit Di Giglio explicó que la provincia asumirá la compra de los fármacos para las patologías más frecuentes, garantizando la entrega al 100% de cobertura a través de
Di Giglio advirtió que financiar estos insumos con recursos propios implica que el dinero “se sacará de otro lugar”, suspendiendo el financiamiento de otras áreas para priorizar la atención primaria.
Por otro lado, el Programa SUMAR continuará vigente, permitiendo el empadronamiento de pacientes. No obstante, las autoridades locales recalcan que este plan solo aporta un financiamiento mínimo que no llega a cubrir el 5% de los gastos operativos reales que demanda la atención de los pacientes sin cobertura médica.



