Científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), liderados por los investigadores David Bruque y Marcelo Navarrete, avanzan en un proyecto bioinformático y genético clave para descifrar la alta incidencia de cáncer de mama y de colon en la Patagonia. La investigación busca identificar las variantes genéticas específicas de una población con un alto componente mestizo y características demográficas particulares, con el objetivo de transformar el diagnóstico temprano y salvar vidas en el sur del continente.
Dentro de la población objetivo se encuentran los trabajadores golondrinas, petroleros y empleados del sector servicios que dinamizan la demografía patagónica. El proyecto nació en el Instituto Nacional del Cáncer (INC) de Argentina, y estuvo inicialmente enfocado en estudiar el genoma de los pueblos originarios y de la población general del sur.
Los datos preliminares revelaron que la Patagonia registra tasas alarmantes y atípicas de cáncer de colon y de mama, lo que encendió las alarmas científicas sobre una posible base hereditaria y geográfica.
“Los canceres de mama se dan en tres tipos, esporádicos, que le ocurren a una mujer cualquiera, hereditarios, que ya sabemos los genes y otros que se llaman familiares, se cree que hay una base genética y se tiene que estudiar todo el genoma”, dijo David Burque por FM Del Pueblo.
Los investigadores trazan un paralelismo con el norte de Chile, donde la población comparte un riesgo genético y ambiental drásticamente elevado de padecer cáncer de vesícula. Este espejo epidemiológico refuerza la hipótesis del equipo del CADIC: las poblaciones mestizas del sur del continente poseen particularidades genómicas que la medicina tradicional —basada en estudios eurocentristas— suele pasar por alto. Descifrar el genoma patagónico no solo permitirá entender la enfermedad, sino diseñar estrategias de prevención personalizadas para quienes habitan y trabajan en el fin del mundo.


