La ciudad amaneció con voladuras de techos, vehículos dañados y cortes de energía. El factor determinante: el viento norte.

Walter Ruano, subdirector de Defensa Civil, explicó que la dirección inusual del viento —proveniente del norte— fue el factor determinante de los daños.

Según Ruano, ya se preveía un temporal fuera de lo común, lo que permitió coordinar un trabajo preventivo junto a bomberos y diversas áreas municipales.

A pesar de la preparación previa, la violencia de las ráfagas provocó destrozos significativos como voladuras de techos, daños en vehículos y cortes de energía.

Uno de los incidentes más graves ocurrió en el Barrio Pipo, donde un edificio sufrió el desprendimiento total de su cubierta. Las chapas desprendidas cayeron sobre autos que se encontraban estacionados.

En tanto que el tendido eléctrico se vio afectado, dejando a varios sectores de la ciudad sin suministro durante la madrugada.

Ruano admitió que hubo limitaciones técnicas debido a la altura de ciertos siniestros: “Había un sector muy alto al que nosotros no tenemos forma de acceder”, dijo Ruano por FM Del Pueblo. Por otro lado, confirmó que, pese a la magnitud del temporal en la zona urbana, en el Aeropuerto Internacional de Ushuaia no se requirió intervención ni se registraron llamados de emergencia.

Hasta el momento, las cuadrillas municipales continúan trabajando en la remoción de restos y en la asistencia de las familias afectadas mientras se espera que las condiciones climáticas se normalicen.