En la mañana de hoy, frente a la biblioteca Sarmiento, de la calle San Martín, un grupo de menos de 30 personas emprendió otra vez u marcha hacia la Casa de Gobierno, contra las vacunas y el “erróneo” tratamiento de los Gobiernos del mundo contra la pandemia.

Entre las consignas y carteles se podían leer manifestaciones contra el pase sanitario, exhibiendo la Constitución Nacional.

“El virus no se sostiene con un barbijo porque es como ponerle una red de futbol, se transmite igual”, dijo Alberto, uno de los manifestantes, por Radio Provincia Ushuaia.

“Hoy salimos y decimos NO al pase sanitario, que Melella ha firmado un decreto, confirmando la adhesión, creemos que es uno más de los protocolos erróneos que se han tomado. Rompe artículos de la constitución nacional, y genera enemistad entre unos y otros”, agregó.

Para Alberto, “hay bastantes dudas de lo que representan las vacunas. Afectan a gente joven que no era necesario que fuera vacunada. Ni que hablar de lo que son los chicos. El presidente ha dicho que es un experimento, somos uno de los 10 países que experimentan con estas vacunas”.

“Hemos expresado opiniones nuestras que nos dan fundamento. Estamos haciendo saber a las instituciones, desde intendentes a gobernadores de todos los errores que están cometiendo. Se están viendo errores en deportistas y jóvenes que han tenido resultado negativo son las vacunas. Son experimentos. Estaría bien que investiguen, el que creó el PCR descartó su invento para detectar el Covid”, afirmó el antivacunas.

Y dijo que “no niego la existencia del Covid, sino del tratamiento. Las medidas son totalmente malas. Se de haberme fijado sobre muertes por gripe en 2019, y hubo 36.000 fallecidos, cuando teníamos vacunas, así que no me cambia mucho el número”.

“Ya se ha entregado a la justicia y todas las instituciones una juntada de firmas con nuestras opiniones. Se han entregado firmas rechazando el barbijo, pero la gente está haciendo sus actividades y tenemos poco tiempo para buscar firmas”, señaló.

Y asumió que “no tengo miedo de contagiarme, tengo 70 años, tengo a mis nietos acá y ninguno se ha vacunado. Es una duda desde el principio. De la toma del PCR hasta como lo han tratado. Es incluso mala praxis. Es otra forma de entender la naturaleza de las enfermedades y los fallecimientos”.

“Otra cosa es como se ha salvado el Chaqueño Palavecino, un sistema de ibuprofeno inhalable, que da resultado para estas patologías. Es la primera vez que ocurre que, en medicina, que además son enfermero de la cruz roja, que un único discurso es la valedera. Y con todo lo que ha perjudicado socialmente es mucho más grave”, advirtió.

“Es una vacuna producida en un laboratorio para que trabaje sobre el ADN, y nunca se hizo eso, solo se había probado en animales. El dióxido de cloro se produce en Bolivia y se entrega a la gente”, concluyó.